¡Bienvenido septiembre! o ¡qué pereza! ¿En cuál de las dos emociones te encuentras? ¿Ilusión o pereza? La vuelta al trabajo es un proceso de adaptación al cambio. Unos necesitan días y otros varias semanas.
Descubre la mejor receta para afrontarlo y retomar con éxito las responsabilidades profesionales y personales. ¿Los ingredientes clave?: la autogestión emocional y el control de tu tiempo.
Comenzar septiembre es como caer de bruces en la realidad (hay meses que tienen esa mala baba).
Nos vemos empujados por un sentido cósmico de urgencia, de vuelta a empezar pero con prisas, como si llegáramos tarde.
¡Sin darnos cuenta entramos de nuevo en el bucle!: nos encontramos, una vez más, tomando las mismas acciones, logrando idénticos resultados.
Ponerte directamente el buzo de trabajo, sucumbiendo a los mismos hábitos de siempre, puede conducirte a la saturación y la falta de bienestar personal.
Aprender a aterrizar de nuevo en la rutina de trabajo con alegría y optimismo es importante.
Enfocarte en lo que realmente importa y mantener un equilibrio entre vida y trabajo es en estos tiempos más importante si cabe.
Los medios de comunicación y las redes sociales nos ofrecen múltiples recetas sobre cómo afrontar la vuelta al trabajo.
Tal y como yo lo veo, la receta definitiva para retomar con éxito la rutina de las obligaciones profesionales, personales y familiares combina dos ingredientes principales: la autogestión emocional y el control de tu tiempo.
Los antídotos para el estrés de la vuelta al trabajo
Autogestión emocional
La vuelta al trabajo es una cuestión fundamentalmente emocional.
Es un cambio, una transición, y no tenemos un interruptor que nos permita adaptarnos a los cambios con solo pulsarlo.
La adaptación es un proceso que lleva su tiempo. ¿Cómo puedes conseguir la mentalidad adecuada? Te sugiero estas estrategias:
- PRESTA ATENCIÓN A TUS EMOCIONES Y APRENDE A GESTIONARLAS.
Dedica tiempo a identificar las emociones que sientes y averigua qué es lo que las provoca. ¿Qué puedes hacer al respecto? Las emociones te dan muchas pistas sobre lo que te hace bien y lo que no, sobre los cambios que necesitas.
- MANTÉN LA CONEXIÓN
A veces, cuando estamos agobiados tendemos a aislarnos de los demás. Es justo lo contrario de lo que se necesita en esas situaciones. Cultiva las relaciones personales. Compartir tus emociones y tus necesidades con tus seres queridos, con tus amigos o colegas de trabajo puede ser de gran ayuda.
- MANTÉN UNA ACTITUD POSITIVA.
No todo lo bueno se acaba con las vacaciones, puedes alargar el verano planeando actividades de ocio, aunque sean más espaciadas.
Y, de otro lado, si tu trabajo ya no te motiva como antes, puedes proponerte nuevos retos (buscar un ascenso, un cambio de departamento, abrir una nueva línea de negocio), o plantearte objetivos de aprendizaje que te permitan un cambio profesional a medio plazo.

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- SÉ FLEXIBLE
Además del trabajo atrasado quizá, debido a la pandemia, este año tengas que afrontar circunstancias derivadas de cambios organizativos en la empresa o de cambios en tu mercado.
Mantén una mentalidad abierta: los cambios pueden ser una oportunidad para innovar y hacer las cosas de otra manera.
- CULTIVA TU ENERGÍA
La protección de tu salud y de tu energía física, mental y emocional son más importantes que nunca. Reserva tiempo para ti mismo cada día. No es egoísmo, ni un lujo, ni una debilidad. Míralo así: cultivar tu energía es parte del trabajo; lo necesitas para mantenerte productivo, enfocado y creativo.
¿Te has parado a pensar qué cosas, actividades o personas te cargan de energía? ¡Te sorprendería saber cuántos de mis clientes responden “no” a esta pregunta!
Control de tu tiempo
La vuelta al trabajo implica la exigencia de cumplir con nuestras responsabilidades.
No cedas a la tentación de lanzarte de cabeza a las tareas pendientes. Toma el control de tu tiempo. Decide qué hacer, cómo y cuándo hacerlo.
Esfuérzate en crear un sistema propio de gestión del trabajo, en lugar de trabajar por reacción. Esto incluye planificar, organizarse, priorizar, ejecutar y evaluar. Y una habilidad para la que no todos estamos bien entrenados: poner límites.
¿Cómo puedes comenzar a crear tu propio sistema de gestión del trabajo y tomar el control de tu tiempo?
- CREA RUTINAS
Nada como establecer rutinas de trabajo para ayudar al cerebro a adquirir nuevos hábitos. ¿Tienes al menos unas rutinas básicas de inicio y cierre de la semana y del día? Las rutinas te ofrecen una sensación de control que sirve para contrarrestar la incertidumbre circundante.
- APRENDE A PRIORIZAR
Antes de hacer, plantéate no hacer. Esta es una de las herramientas más poderosas para ser efectivo y centrarte en lo que en realidad importa. Pregúntate: ¿tengo que hacerlo yo o puede hacerlo otro? ¿tengo que hacerlo ahora?

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- OPTIMIZA LA EJECUCIÓN DE TAREAS
Prueba con agrupar tareas y bloquear la agenda para realizar las que son de la misma categoría o con automatizar procesos habituales. ¿Dominas las herramientas tecnológicas que usas en tu trabajo? ¡Ni te imaginas el tiempo y la eficacia que ganas cuando pasas del nivel básico de usuario!.
- DEFIENDE TU TIEMPO Y PON LÍMITES
Comienza por poner fin a las interrupciones o exigencias inadecuadas. Se trata de defender tus intereses, tu trabajo y tu tiempo. Decir NO es una habilidad que se entrena. Ofrece una alternativa a quien te pide ayuda o aplaza la conversación para un momento que te convenga más; también puedes decir simplemente “no” para zanjar definitivamente el asunto.
Los beneficios de aplicar los antídotos
Como ves, las acciones que te facilitan la vuelta al trabajo están relacionadas con tus competencias emocionales, de organización y comunicación.
Los cambios en las pequeñas acciones diarias acaban situándote en una emoción diferente, y desde ahí se abren nuevas posibilidades que antes no veías.
Entrenar y aplicar estas habilidades impacta directamente en tus resultados, mejora tu efectividad y aumenta tu sensación de control. También contribuye a mejorar el ambiente de trabajo y la efectividad de tu equipo. Y tiene otro efecto nada desdeñable: te muestra como una persona efectiva, con criterio, que sabe lo que hace. Alguien con autoliderazgo personal.
Si tienes un equipo a tu cargo, una de tus responsabilidades es facilitarles la vuelta al trabajo, especialmente tras el Covid-19. Aplica los mismos principios: presta atención a sus necesidades emocionales, organiza actividades para «refrescar» el espíritu de equipo, sé flexible y permanece abierto a nuevas maneras de hacer las cosas, introduce nuevos hábitos que les ayuden a gestionar mejor su trabajo.
¡ES TU TURNO!
Antes de pasar a otra cosa, dedícate un momento y responde:
-
¿En qué emoción estoy ahora respecto a la vuelta al trabajo?
-
¿Qué acciones concretas de toda esa larga lista me ayudarían a cambiar esa emoción?
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¿Qué ganaría que ahora no tengo? ¿Cómo me sentiría al conseguirlo?
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¿Cuándo voy a ponerlas en marcha?
¿Te imaginas que te comprometes a dar uno solo de esos pasos?
TIP EXTRA
Mientras tú vives tu propio proceso de vuelta a la rutina, observa a las personas de tu entorno más cercano, tu familia o tu equipo de trabajo.
¿Cómo les afecta el cambio? ¿En qué emoción están ahora? ¿Cómo puedes facilitarles su propia transición? Recuerda que la conexión con los demás es uno de los mejores antídotos. Quizá basta con preguntarles qué tal les va y escucharles.
¡Pienso especialmente en los peques de la casa y los jóvenes! En lugar de recordarles que tienen que ponerse las pilas ¡ya!, ¿por qué no les preguntas cómo lo llevan y les ofreces después la ayuda que necesitan?